20.4.08

Anticonceptivos y píldora del día después: gestión de la líbertad

[extraído de http://mitomancia.blogspot.com]

Uno de los fenómenos distintivos de nuestros conglomerados occidental
es fue aquel en que el poder se hace cargo de la vida, poder que decide que debe vivir y que debe morir: momento en que se estataliza lo biológico. Desde mediados del siglo XVIII comenzaron a ser cada vez más presentes, como objetos de saber y objetivos de control, fenómenos tales como problemas de natalidad, de morbilidad, tasas de reproducción, etc. Se desarrollo todo un saber científico-medico no solo sobre el cuerpo y sus enfermedades (saber relacionado con el sujeto), sino un saber de las relaciones entre los humanos como especie, como seres vivientes. Es así como surge la noción de población. Entendida a la moderna: población como problema biológico y como problema de poder.

¿A que va este rodeo?

Si bien el uso de anticonceptivos data de hace miles de años, y sobre todos se encuentra en practicas de diversos contextos sociales –desde tribus nómadas hasta civilizaciones sedentarias estatales –hoy usar algún método de anticoncepción –excluyamos de momento los “naturales” –, más que ser una elección individual, forma parte integra del ejercicio de técnicas de poder disciplinario sobre la vida, de tecnologías de control poblacional.

Los anticonceptivos no fueron un regalo desinteresado y amoroso de la ciencia y la medicina solo para que miles de mujeres y hombres despreocupadamente le dieran hasta que choque el hueso por largas jornadas de sudor entregados al goce. ¡Ojalá la misericordia del Señor fuera tan hermosa! Los anticonceptivos nacen y se masifican para fines políticos y económicos, y en mayor medida para el control de las clases bajas y las mujeres. Era necesaria la planificación familiar y la sanidad pública, era necesario evitar el aumento de los pobres –peligrosos potenciales –, era necesario que la mujer evitara parir muchos niños para que logre un buen desempeño en el mercado laboral, etc. Los anticonceptivos son efectos de un poder que interviene para hacer vivir, que decide del cómo de la vida, que tiene el derecho de intervenir para mejorar la vida, controlar sus accidentes, los riesgos, las deficiencias. Incluso los métodos anticonceptivos modernos son parte de políticas eugenésicas, donde se decide quienes de la población serán los excluidos y los que accedan a su uso, privilegiando muchas veces a aquellos más inteligentes, lindos y ¿blancos?.


Ahora en Chile se discute por la masificación y universalidad de los métodos anticonceptivos, por dar o no la oportunidad de elección de su uso. Muchos demandan el derecho a la libertad sexual y reproductiva y al placer, la autonomía de decisión sobre el cuerpo, el acceso a métodos que garanticen una vida sexual y reproductiva sana, placentera y exenta de riesgos, la maternidad voluntaria, gozosa y protegida, la integridad del cuerpo y el rechazo a toda forma de violencia, coerción o imposición sobre él[1]. Muchas mujeres exigen estos derechos y libertades mientras llevan siempre consigo un paquete de píldoras que especifica en que momento preciso deben ser tomadas, un paquete de píldoras que toman todos los días y que no saben –ni siquiera lo sabe muy bien la ciencia –que efectos tienen en sus cuerpos. Toman pastillas con hormonas, que les hincha el útero, que alteran procesos químicos, procesos biológicos. Incluso ya hay anticonceptivos intradérmicos, que a modo de chip (como un robot) corta el periodo menstrual por 3 años. Y los hombre, los machos, para ellos solo un puto pedazo de látex, inyectarles hormonas atenta contra su virilidad.


Los problemas de población, son problemas de poder.

La vida no es un derecho.

La libertad no es un derecho.

Se ejercen!!!!

Ejercemos:

La libertad sexual y reproductiva y el placer.

La autonomía de decisión sobre el cuerpo.

El acceso a métodos que garantizan una vida sexual y reproductiva sana, placentera y exenta de riesgos.

La maternidad “voluntaria”, gozosa y protegida.

La integridad del cuerpo y el rechazo a toda for

ma de violencia, coerción o imposición sobre él.

Y no necesitamos de una mierda de píldora, ni un pedazo de látex que venga de manos de los tecnócratas de la vida, de gestores de la libertad, administradores de derechos, batas blancas mal folladxs, zombis de sotanas, ¡etc!.



No al control de población

Desde los países ricos

La esterilización

Es un genocidio!!!!!!!!!!!!


[1] Petición de derechos extraída de http://movimientoanticoncepcion.blogspot.com/

2 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

pero decídete pueh que no entiendo..
en el texto anterior estas apoyando la idea bacana de las chicas de pedir la excomunion a la iglesia en repudio y protesta porque nos quieren negar las pastillitas aquellas y porque se meten en todo....en el texto nuevo propones algo mas jipi aun, que el el fondo igual me cae bien esa idea, pero hay que construir primero una base social que la respalde porque si realmente crees que en las poblaciones y tomas de hoy hace falta mas niñitos solitarios y muertos de hambre y más mujeres deprimidas y enfermas porque no saben con qué alimentarlos ..es una irresponsabilidad tremenda...
y eso..te lo iba a decir por msn pero te juiste, chao pescao

4:24 p. m.  
Blogger Unknown dijo...

bien el blog
estaria mejor si dijera menos la palabra derechos
leiste lo de preciado sobre la pildora?
aca lo encontras
http://proyectilfetla.blogspot.com

8:39 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home